Hola!! Mi nombre es Mary y soy una nueva cristiana, el título me lo inspiró una biblia que encontré una vez en una tienda especializada, decía “Biblia para los nuevos cristianos” o algo por el estilo y desde entonces esas palabritas se me pegaron a la mente, soy la menor de cuatro hermanas de las cuales no revelaré sus nombres para proteger sus identidades pues no saben nada con respecto al blogg, mis padres son católicos de nacimiento pero en realidad nunca nos inculcaron mucho la religión, aunque mamá si procuró que tuviéramos nuestros “trámites católicos” ya saben, bautizo, confirmación y primera comunión; por otro lado mi papá no era creyente o al menos eso pensaba yo hasta que hace poco una de mis hermanas me dijo que papá le había platicado que él se encomendaba al Espíritu Santo, aaa pues déjenme contarles que mi hermana tiene ciertos sueños que se podrían decir “revelaciones” y algunos incluso como proféticos. En una ocasión mi hermana estaba orando por papá pues éste suele ser un poco huraño y de vocabulario florido, esa noche mi hermana recibió un mensaje de Dios diciéndole “¿Por qué oras tu por él, si él si cree en mí?” y días después salió una ocasión en que mi papá estaba con su acostumbrada crítica a la religión que profesaba mi hermana (cristiana) y mi hermana pacientemente le dijo, a mi ya me dijo Dios que usted si cree en él y mi papá se calló y ya no dijo nada, ¿Qué necesidad será esa de hacer creer a los demás que nos es así?¿será que él piensa que es algún tipo de debilidad? Yo tengo confianza en que un día Cristo tocará su corazón y le dirá no temas profesarlo y entonces todo estará de maravillas.
Pero bueno, creo que me salí del tema, jejeje, pues bien la misma hermana de los sueños se mudó de la casa atrás de las de mis papás y se fue a vivir a Altamira, yo voy constantemente a verla, en este año 2011 tuve mi periodo de vacaciones del trabajo y decidí ir a pasar desde el viernes al domingo en su casa puesto que era puente escolar y quería aprovechar para pasarla con mis sobrinas, el sábado llegó y mi hermana me invitó ir a su congregación pero yo al principio me rehusaba, me daba “cosita” ir, pero al final de tanto insistir me fui con ellas, me fui quejando todo el camino pues el templo a donde acude está lejísimos de su casa y por un camino de pura terracería pero mi hermana pacientemente me animaba a continuar. Al final llegamos y entramos, comenzaron a hacer una pequeña oración y se inició la clase que les dan sobre Demonología, Angeología y mundo Espiritual, para identificar a los malos espíritus y saber como combatirlos, pues bien la clase me interesó y al final de eso hicieron unas alabanzas y comencé a llorar como tenía mucho tiempo no lo hacía, las canciones me llegaron al fondo de mi corazón y parecían estar hablándome a mí, ya casi al final el pastor dijo una oración que empezaba con algo así “Acepto a Jesucristo como mi salvador…” y lo dije sin ningún tipo de hipocresía ni malicia, desde ese momento cambiaron muchas cosas en mí, de pronto me dieron ganas de ser una mejor persona y de ayudar en todo lo que pudiera, le pedí a mi hermana que me llevara de nuevo a la congregación al día siguiente, y a las 10 ya estábamos ahí, de nuevo las canciones me hicieron llorar y me hicieron sentir diferente.
El Lunes por la mañana muy temprano regresé a mi casa, en el transcurso ésa semana mi sobrino (hijo de mi hermana mayor) me pidió con toda su inocencia que fuera a dormir a su casa y acepté, ese día dormí en el piso y amanecía toda torcida pero la pasé muy bien, a la mañana siguiente mi hermana, su marido y sus hijos iban a ir al rodante y me invitaron a acompañarlos, íbamos por todos los puestos y en eso estaba puesto un disco de música cristiana y estaba tocando justo una canción que había escuchado en el culto, me gustó mucho y lo compré pues me acordé de mi hermana y quería llevárselo, de repente me encontré declarándole a mi hermana mayor que quería ser cristiana, debo reconocer que me tembló un poco la voz al decirlo pues lo decía con tanta emoción que me sentía temblar también el cuerpo, escuché la música y me gustó más que hasta borré todas las canciones de mi cel y lo llené de música cristiana, ahora parezco incapaz de escuchar otra cosa, en fin; volví a ir a la congregación el sábado y domingo (una quincena después de la primera vez) esto inspirado que yo quería ir la semana anterior pero por zangas o por mangas no fui, le hable a mi hermana de Altamira y me dijo que ése día no había habido clase por lo que estando sola en mi cuarto le dije a Dios “si esto es una clase de señal porque quieres que vaya dímelo por favor entre sueños porque soy medio bruta para las señales”, aunque no fue ese día, si fue el viernes antes que estaba leyendo la biblia y escuchando música que escuché una voz de hombre que no era la de mi papá y mientras dormía escuchaba como si alguien me hablara y yo gemía contestando entre sueños, además de que cuando le levanté el sábado por la mañana, un porta papel de tela que tiene mamá colgado en el pasillo se movió sin haber corriente de aire hujujujuju.
Así que total fui y apenas llegué a tiempo para la clase y vimos lo de los espíritus de destrucción, que es cuando un espíritu se mete en una persona y ésta propicia el que se murmure de la gente y es éste mismo el que incluso ha llegado a separar iglesias, además vimos los cinco ministerios de los cuales la verdad no recuerdo el orden pero si que eran: el pastor, el apóstol, el evangelista, el maestro y el profeta, que son los que tiene que haber en una iglesia para que funcione y los cuales es el mismo pastor por el momento, pues la congregación aún es joven. El domingo siguiente en medio de la alabanza se me acercó el pastor y me dijo “vas a recibir un ascenso, un aumento de salario pues Dios ha visto que tu necesidad es mucha, tu ministerio es el evangelista, harás temblar el mundo de las tinieblas, Dios estará contigo, Él está trabajando en tu corazón mujer” y entonces sin más me eché a llorar, puesto que unas semanas antes había estado viendo Extranormal cuando uno de los investigadores entró a un convento en busca de un “ser de luz”, era un convento de las adoratrices perpetuas y ése señor dice ver un ángel, en ese momento me puse chinita y me llené de emoción, el del programa dijo que el ángel estaba triste por lo que el hombre estaba haciendo y habiéndome entrado un sentimiento de culpa le pedí a Dios llorando que me ayudara a ser una mejor persona, que me guiara para poder redimirme, así que en el momento en que el pastor me dijo eso fue la contestación de Dios de decirme que ya estaba trabajando en mí, de que escuchó mi súplica y me estaba guiando ¡Gracias Dios mío!. A partir de entonces se me ha hecho un poco más natural hablar de Dios y Jesucristo en mis conversaciones aunque las personas con las que platico no se ven muy cómodas y me miran como si fuera fanática, eso me hace sentir como bicho raro pero no importa, yo seguiré.
El lunes pasado decidí empezar a ayunar medio día para pedir por un pariente mío que se encuentra en problemas, así como para mi tía, mi familia y por mis hermanos que se encuentren afligidos, esto durante 5 días; mis papás se extrañaban de que no quisiera desayunar hasta que le dije a mamá que estaba ayunando.
El primer día no me dio hambre ni nada por el estilo pues le pedí a Dios y a Jesús su ayuda para llevar a cabo mi cometido, y lo estoy logrando, solo me falta 1 día, en fin, regresando en la tarde a mi trabajo iba escuchando música y de repente me entró una depresión al pensar en cuantas personas van por el mundo sin estar en paz con Cristo y sin estar haciendo nada para remediarlo, ¡cuánto sacrificó Él por nosotros y ellos ignorándolo por completo!, por un momento me puse en el lugar de Cristo y eso me hizo sentir muy triste y acongojada al punto de las lágrimas, pero luego me acordé que yo debería estar contenta porque yo estaba tratando de enmendar mi camino. Al siguiente día estaba yo muy campante en la oficina con mi jefa y mi música, cuando llega una “amiga” de la señora, de ésas que solo acostumbran traer malas noticias y chismes, pasó a su oficina y empezó como siempre y yo en mi pleno ayuno para Dios… pues me empecé a sentir mal, como si alguien de pronto me hubiera arrancado la felicidad, “se me bajó la moral” como quienes dicen por ahí; después de que ésta señora se fue, mi jefa siguió su misma línea con una llamada a sabe Dios quien, contando puro chisme, así que mejor opté por ponerme mis audífonos con mi música y ponerme a trabajar; el sentimiento que tuve gracias a Dios se esfumó y me sentí bien de nuevo, puesto que le pedí que no dejara que esos espíritus malos me afectaran de ésa manera.
Pues bien por fin llego al día de hoy, jueves 26 de Mayo, en la mañana estuve trabajando con unas revistas y ya por la tarde mi jefa me dijo que fuera a recoger un trabajo e ingresar una factura en vez de llegar a la oficina, así que fui, y en el trayecto de regreso pues primero llegué al Centro de Tampico, pero yo por ir bobeando me bajé antes, o al menos eso pensé, justo en el momento que hay un vacío de música en mis audífonos escuché que alguien me llamaba por mi nombre; era una muchacha a la cual no reconocí al instante pero hablando con ella recordé que trabajamos juntas en una empresa de construcción y platicamos por un rato, me mostró a su esposo y sus hijas y nos despedimos como si fuéramos las más grandes amigas, en el resto del camino no pasó nada fuera de lo común; pero al venir para la casa, al terminar el día laboral, se me pasó un micro y traté de alcanzarlo pero el rojo del semáforo no duró lo suficiente, así que se fue, pacientemente y con el rico airecito esperé el micro a la vuelta de donde siempre lo agarro, cuando llegó un señor joven y se paró a mi lado justo en el momento en que venía dando vuelta mi micro, por supuesto el señor joven hizo la parada a otro micro y el mío se escurrió por el otro carril dejándome parada, respiré hondo para calmarme varias veces y al fin lo logré pero regresé a mi parada habitual, me dije a mi misma, “por algo pasan las cosas”, y dicho y hecho, en el Centro de Madero se subió una ex compañera de la secundaria con la cual no había terminado muy bien y en ese instante me di cuenta de lo que Dios había planeado para mí (estoy aprendiendo a leer señales hurra!!) aunque el resultado final no fue tan exitoso como había planeado pero pude saludarla, preguntarle como había estado y deseando vernos nuevamente, de igual manera como si fuéramos mejores amigas. Aun no me acostumbro del todo a decir “Dios te bendiga” o “Dios está contigo” o cosas por el estilo, pues mi punto fuerte no son precisamente las palabras habladas, a mi me pega mas bien lo escrito.
Cuando le comenté a mi hermana de Altamira (que el pastor me había dicho que iba a ser evangelista) se puso muy contenta porque dijo que yo podía hablar acerca de algo y emocionar a quien me escuchaba y yo en realidad nunca me había dado cuenta; otra de mis hermanas una vez me dijo que parecía serme fácil hablar con los jóvenes, que los atraía, otra cosa de la que no me había dado cuenta, otra de ellas me dijo que desde que había vuelto de Valles se había hecho más fácil hablar conmigo que con otra persona y entonces comencé a recordar cuantas personas que he conocido a lo largo de mi vida se me han acercado para platicarme sus problemas y pedirme consejos (que aunque a veces no los ponían en práctica mmm…) resultaban ser acertados ¿Cómo lo hago? No lo sé, o mas bien no lo sabía, ahora estoy segura que alguien siempre me ha estado acompañando y hablándome al oído sin que me diera cuenta, aunque no fuera precisamente una cristiana modelo ni devota (vamos… me sentía rara rezando un padre nuestro) pero lo curioso es que cuando llegaba a entrar a una iglesia sentía ganas de llorar, ahora comprendo que Jesucristo me estuvo llamando desde antes, pero yo ciega y sorda como estaba no me daba cuenta, sé que el camino del evangelista no es fácil y la verdad estoy un poco temerosa por la enorme responsabilidad que conlleva, pero voy a hacer mi mejor esfuerzo y a encomendarme a Dios Padre, Dios Hijo y al Espíritu Santo quien parece haberme iluminado esta noche porque tal parece que no puedo dejar de escribir y descubrir lo que me había estado pasando.
Te invito a seguir mi historia en el camino de la iglesia cristiana, te contaré cada nueva experiencia y compartiré contigo lo aprendido a lo largo de mi vida de ahora en adelante…
No hay comentarios:
Publicar un comentario